7.11.15

"Lo personal es político"

y yo hago de mi cuerpo la tierra de la resistencia,
el campo de la contestación,
los caminos inescrutables de la austeridad.

Y hago de mi sexo un escondite
y miento diciendo que estos cuchillos afilados protegieron siempre
mi territorio.

Convierto mi sangre en mil razones para salvarse primero,
siempre,
a una misma.
Convierto mis manos en banderas y mi estómago en principio,
identidad
y rabia.

Hago de mis límites una continua desobediencia que,
aunque no siempre fue,
comienza a tensar cada una de las cuerdas
que alguna vez me rozaron.

Dejo pasar la brutal belleza de la tristeza
sólo a cambio de un poco de luz.
Miro el cuerpo de lo que fui flotando río abajo
y me araño los brazos para evitar ir a salvarlo.

Me he sacrificado a mi misma
sólo para conseguir habitarme.
He quemado todas las pistas
para no encontrar las puertas de emergencia.

He ganado,
aunque a veces no lo parezca.

13.4.15

Nunca he podido soportar tanta sensibilidad.
Ni yo
ni el mundo.

Hay una familia comiendo en un salón con tapetes en la televisión, figuritas con forma de cisne, cuadros en relieve con niñas con grandes mofletes vestidas de rosa.
Esa familia mira su plato. En la sopa flotan pedazos de pan.
Esa familia no se mira, ni habla.
La banda sonora es un reloj tic tic tac tac que cada hora cruza el espacio como una estrella fugaz; breve e inalcanzable. 
Esa familia son todos mis vínculos.
Esa familia no es capaz de mirarse a sí misma. Encima de la mesa hay una botella de vino, migas y algo siniestro en su manera de amar. Al fondo del pasillo gotea el el lavabo del baño y la pena se mezcla con la sopa de arroz y cebolla.

Nunca he podido convivir con mis explosiones.
Ni yo
ni el mundo.

Existe una isla en el mundo que un día intentó acabar con nosotros. Tú tenías un puñal detrás de la espalda y yo un AS en la manga. No quería jugar mis cartas,
era dejar de quererte,
dejar de existirnos. Pero la isla estaba segura de querer acabar con nosotros.
Hubo dos tormentas, carreteras de tierra y yo tenía que pedalear para mantenernos vivos. El aire a veces soplaba en contra y la isla tenía forma de U. Nuestros extremos complicaban mi lucha,
tu lengua entorpecía mi búsqueda.
La isla nos quería muertos.

Nunca he podido pertenecerme a mi misma.
Ni a mi misma
ni al mundo.

Un día habité en mi despensa. Era una despensa por donde pasaban muchas personas, pero por la noches se convertía en mi territorio. A veces encendía la luz de la cocina para que la oscuridad guardase mis secretos. 
Yo era un ratón que hacía guardia a los cereales y a los tormentos,
yo era una polilla perdida que se había quedado a vivir en una corriente de aire caliente,
yo era la despensa y los cereales y el chocolate se convertían en mi cuerpo. 

Extrapolaba los limites, habitaba la despensa por no habitarme a mi misma.
Convivía con la luz de la cocina por no convivir con nuestro falso amor.
Soportaba la frialdad de las baldosas para no sentarme a la mesa con vuestras pesadillas.

Nunca he podido saberme enteramente viva.
Ni a mi, 
ni a la vida.
Y sin embargo nunca he parado de palpar a oscuras este espacio de tiempo que me dieron,
este pedazo de espacio que me fue concedido,
estos límites físicos,
 este cuerpo,

 esta poesía que yo misma hice surgir.
Siempre fue el Aduela un epicentro y yo un planeta, 
tonto y cobarde,
dando vueltas despacio. Acercándome. Quemándome. Huyendo espantada.
Siempre fueron vuestras cabezas el centro,
el intermedio,
la isla. 
Y yo me convertía en río y acariciaba vuestros límites,
manando de la montaña del deseo,
sin preguntarme ni una sola vez
dónde iba a dar,
dónde a morir,
en qué momento llevaría toda la historia, conmigo, a acabar en alguna parte.

No soy un objeto de deseo y no puedo convertirme en algo aleatorio y sin importancia que interrumpa en los Viernes noche y pretenda cambiarlo todo.
No cambia nada quien nada es.
No cambia nada quien no confía en sí mismo.

Y yo de repente he entendido que el amor es sólo universal si le roza a una misma.
He huido de la duda. Me he cogido un taxi y no he pasado por ti.
No he sido fuerte, sino que he estado exhausta y no he podido cruzarte.

No soy nadie para ti
y tú eres sólo el reflejo de todos mis amantes frustrados.

No tenemos nombre.

No existimos.
Y en el medio de una linea de edificios rojo fuego, y una ciudad por conquistar, y una niebla de la que me hablaste,
tu recuerdo
entre sombras y sobras,

tu recuerdo

deshidratándose.

27.3.15

Yo que celebro el sol, y le doy el todo al todo, y me marchito y me crezco y bailo sin ataduras y me ato sin música,
yo que crecí de la nada y festejé la pena como se festejan las buenas tristezas,
yo que he vivido y he besado lo que me han dejado
y lo que no,
yo que soy de barro y de huesos y de movimiento y peso,
yo que soy la no deseada, la que mira el techo y cierra los labios,
yo que he tenido todo y he apostado por las maletas y las pocas certezas,
yo.
Yo me despido con estas ganas y con este sabor amargo.
Yo digo adiós con esta voz pesada y estas vergüenzas ardiendo.
Yo cierro la herida que se abrió sin forzarla.

Yo
no he podido conquistar esta ciudad.
Yo
he sido colonizada por esta ciudad.
A mi me han construido estas murallas; miradlas. Y no las derribo,
no he podido.

Yo que celebro el sol he olvidado cómo celebrar la vida.
Y ahora me estoy yendo.

Adiós, ciudad maldita.
Adiós, olor a mantequilla y a seguridad de clase alta.
Adiós a todo lo que no me dejé conocer.


Aquí yacen las imágenes que inventé sobre lo que iba a ser mi cuerpo acariciando el Támesis.

Aquí yacen las fuerzas de dominar las luces de las ciudades que no tienen final.

Aquí me dejo a mi.



15.3.15

Vencer a la muerte a veces fue una sola corazonada.
Fue caminar por desiertos, cargar mis deseos por muy pesados que fuesen,
 besar las bocas necesaria para juntar mi universo al vuestro.

Vencer a la muerte nunca ha sido un todo lo que hemos tenido o todo lo que nos han quitado.
Nunca ha sido tal sólo mi cuerpo respirando,
tan solo mis manos flotando en el agua,
tan solo mis ojos cerrando su consciencia.

Nunca fue tan solo estar viva.

Y entre estación y estación a veces siento cómo la muerte se me sienta en las piernas,
me mira
y me dices
si no flotas, estás fingiendo; y yo te observo.

Sacudo la cabeza.

Sacudo la cabeza e desencadeno un infinito ciclo de oportunidades de las que siempre huyo.
Y asumo que nunca conquistaré una ciudad como esta
y firmo la tregua;
me declaro mortal.

Vencer a la muerte nunca ha sido estar

analíticamente
prácticamente
objetivamente

viva.

Y vine aquí a sepultar mis ganas; sí. Sin saberlo vine aquí a dar guerra a mi verdad.
Y vine aquí a poner a prueba una fuerza que no estaba solo en mis manos.
Y no he vencido,
no estoy venciendo,
estoy tan sólo aguantando como puedo.
Y esto no es vida porque no puedo ver nada,
ni sentir nada.
Y esto no es vida porque no sé quién habita dentro de mi cabeza.
Y no he vencido, no.
Y no me consuelo; eso tampoco. Y deshago mis planes desde la cama,
con la más absoluta falta de entusiasmo,
esperando que algo pase, que vuele un avión que raje el cielo y que,
de repente,
yo este de nuevo con el viento entre los dientes, con la boca bien abierta,
así, como alguna vez hacía,
así de desafiante y de atenta. Como quien declara una guerra que sabe que puede ganar,
como quien sabe que no es estar vivo permanecer inerte en una sangre que corre,
en un corazón que bombea,
en unas piernas capaces de correr sin saber hacia donde.

Como quien está segura de que este pedazo de tiempo no significa nada
si no se tiembla.


13.1.15

Porque empecé a grabar vídeos cuando regresaba a las ciudades y ahora se pierden en discos duros que acabaré por perder. Y no hay nada de poético en la obsolescencia programada. Y tengo más de dieciséis bolsos, tres ex's pero sólo dos cuentan, guardé tarros de cristal, y zapatos viejos, y coleccioné mapas y ahora todo se llena de polvo en los cajones de la habitación de mi infancia. A la que nunca vuelvo del todo.
Porque la infancia es un fantasma azul que sobrevuela tu vida señalando con el dedo lo que nunca entró en los planes de tus padres. Mueve la cabeza tu madre con resignación, cierra los ojos tu padre con decepción.
Porque crema hidratante no es sinónimo de reconocimiento pero sin embargo me recorro con miedo, y masajeo mi carne como un pedazo de masa húmeda y me voy a la cama creyendo que ya me quiero un poco y mis células bailan la danza de la vergüenza. Y porque miro por la ventana cada cinco minutos; calle en plano fijo, señora con perro en plano general, el estatismo en una ciudad agónica y enferma.  
Porque me enamoré de un acento y asumí muchas veces que una canción podría marcarme de por vida y ahora me da la risa, y también bailé reguetón para fingir que mi sensibilidad no me estorba a veces.
Porque mis amigos más brillantes viven con sus padres y duermen mal por las noches y yo no pienso en nadie que no me haya causado un poco de dolor alguna vez. Todo esto es la rueda del hámster. Todo esto es el boomerang del engaño. Todo este drama es obra mía. 
Y no es el facebook mi vida pero es más fácil mirar por la ventana; calle plano fijo, anciano con ganas de morir plano medio. Y no es mi ropa mi nombre pero abrazo un jersey amarillo como el símbolo de mis entrañas. Y no es tu recuerdo la verdad pero es mejor habitado que vacío, hongo que desierto, traición que hospital. 
Porque voy a las manifestaciones con los puños apretados y porque nunca he tenido más de un orgasmo compartiendo cama y me gusta que me muerdan y mi sueño de las seis y cincuenta y cinco de la mañana no se compara con nada. E imagino cuantos charcos de sangre se filtran por las arenas del mundo, y cuantos peces muertos y promesas a la mierda y quién ocupa mi lugar de todos los sitios de los que me fui. Porque abandono los parques con picardía infantil y nunca vuelvo aunque diga te veo luego y siempre abrazo aunque declare que tengo miedo y hace tiempo que todo es exactamente lo que anticipé sin parecerse en color ni en forma. 
Porque soy lo único que podría llegar a ser en este caos, y porque soy todo el desorden de consecuencias poco interesantes y porque soy una lista infinita de razones ilógicas que justifican este hablar continuamente sola. Porque me irrita el mundo y el azul es poesía si a mi me da la gana. Porque su boca diciendo azul es un plano detalle a cámara lenta, y porque soy todo lo que abarco y y todo lo que engaño, y todo  lo que grito.
Soy yo la creación y si existe un dios la d va en minúscula.
Soy yo la obra y a dónde demonios queréis que me dirija.
Soy yo todo lo suficiente, el ruido de la nada, la furia del poeta.
El clamor de todas las batallas.

22.12.14

Aireo mi pena en parques infantiles,
alimento mi apatía con museos y exposiciones,
descuido mi casa abrazando cuerpos que ensucian mis cortinas.

 Y calmo la desesperanza con autodestrucción,
acuno el dolor del mundo huyendo pertenecerme.

Quemo vuestras perversidades haciéndome daño donde más duele.

Quién dijo que la venganza no le jode a una misma la vida.
Quién que le odio no te salpica a ti también.

Es el desconsuelo una cama donde recostarse;
el colchón huele a mierda y, además,
está llena de migas.


5.12.14

Se mueren tus tíos abuelos y tus padres van quedándose sin vida.
Se apagan los incendios, 
amenaza con llover,
y hay un niño que grita en medio de un desierto.

Hay mercados todos los Domingos
y volver no es más que una forma cobarde de disuadir el compromiso con el cambio.

Mira al techo;
tu tío Jacinto está muerto. El de la casa con olor a aceituna.
Tu abuela no te recuerda. 

Y este cuerpo, sin embargo, sigue siendo el tuyo.

18.11.14

y entonces volaron


Te veía introducirte poco a poco en esa caja negra que era tu cabeza cuando no estábamos de acuerdo de qué color era nuestro amor,
qué iba a pasar con nosotros,
dónde lo íbamos a poner todo.
Te veía meterte poco a poco, retrocediendo hacia atrás,
y yo no podía hacer
nada.

Yo sólo podía
agarrarte de la cara y decirte
lo siento,
yo no quise decir
eso,
quiero tener casas azules contigo
y ninguna de esas casas es una cadena.
Pero tú mientras te metías poco a poco en esa caja negra
que era tu cabeza
cuando no estábamos de acuerdo sobre la longitud de nuestro amor.

La tormenta me revolvía el pelo, y yo me moría de frío.
Y yo te decía
ven aquí,
me da miedo el viento,
ayúdame a salvarnos,
permanece.
Pero tú no me oías porque nunca se oye nada desde dentro de una caja negra.

Luego salió el barco, ardió la isla, te volviste más viejo y dijiste
no te quedes sin lo que tú necesitas,
sal fuera a buscarlo.
No es desamor, es justicia. No es falta de deseo,
es sentido común.
Yo te quiero bien,
pero no te quiero ahora.

Y yo pensé que no iba a saber buscarte en el resto del mundo.
No iba a saber buscarte en las playas, en los desiertos,
en las cafeterías.
Y que eso significaba que ni en mil años iba a cruzarme
de nuevo
con tu oceano.

Y dije, está bien. Necesito sobrevivirme
y contigo sólo se naufraga.
Está bien,
pero jamás podré tener una casa azul sin ti.
Está bien,
pero
esto arde
y me quema.

Y pasó Bolivia y yo besé once mil bocas, ninguna como la tuya.
Y menos mal.
Porque yo sólo necesitaba ternura, pero tú sólo tenias
una caja negra.
Yo sólo necesitaba amor y tu cuerpo sólo me decía
alerta.
Y tú nunca fuiste tu nombre, ni tu cuerpo, ni la historia de mi vida,
sino una muestra del amor universal
egoísta y cobarde
en el que nunca podré - ni querré -
navegar de nuevo.

9.11.14

Yo no he estado nunca loca ni ese cuerpo es el mío.
Mi matriz es esta; dañada y partida en dos, llenas de estrías que son caminos que no llegan a ninguna parte, inconclusa. Con piel de naranja y con mañanas y con muérdeme ahora o cierra la puerta cuando te vayas.
Yo no he estado nunca loca ni todos vuestros recuerdos hablan de mi.
Lo que soy yo es una nube que no llueve por petición y mastica los chicles con más rabia de la que parece tener. Y no he olvidado lo incómodo que era andar con pantalones de campana cuando llovía, y el agua te llegaba hasta las rodillas, y la duda era si eras feliz o sólo hacías como.
Ni nunca he sabido qué color tenían mis entrañas, ni la locura se ha atrevido mínimamente a rozarme.
Era cordura permanecer con un ojo cerrado a las cuatro de la mañana con dos botellas de vino tinto nadando entre dos mitades. Lo era quererte en público y morderme el odio en el refugio que siempre fue mi cabeza. Cordura era la pena eléctrica en conciertos que no me interesaban más que por ti, las luces sucumbiendo al poder etílico de mis pupilas, mis brazos flotando porque yo lo que soy es una nube.
Os aseguro que yo nunca he estado loca, ni he pretendido parecerlo.
Asumí la desgana como una forma de acabar conmigo y caminar kilómetros como una de sobrevivirme. Y eso no significa que no sepa de qué va este mundo y esta normalidad estática e inerte y todo ese montón de ropa por doblar y una foto azul con tu cara encima de la mesa.
Que coger un tren signifique siempre una despedida aunque vaya al médico no me hace estar loca. Asumir mi cuerpo como el único territorio que nunca supe depender no me hace estar loca. Yo no he estado nunca loca, ni ese cuerpo es el mío.
Mi cabeza es un bálsamo contra la crueldad y mi cuerpo un alivio de ternura. Y si no os asomáis,

es por miedo.

25.9.14



Ya me prometieron una boda en Argentina. La boda no era mía, pero la vida sí. Y ya hice los planos de una casa azul y ya me los quemaron.
Ya me hablaron de perritos calientes en Londres y ya comparé precios y me rasqué los bolsillos. Ya me clavaron la mirada y ya me hablaron de amor a primera vista. Y ya me cantaron cerca, muy cerca, bajito. Y ya me dibujaron y me extrañaron; micropoesía en mensajes de madrugada, botellas de ginebra en la playa, bailes lentos.
Ya me regalaron una rosa aún sabiendo que prefería el sueño, ya me dijeron "qué linda que sos", y ya me pensaron en portugués. Ya me desvistieron y ya durmieron a mi lado con el abrigo puesto.
Ya me quisieron, y me desearon, y me tuvieron ganas. Y ya me tuvieron miedo, y pereza, y frialdad.
Ya me robaron un pedazo y ya se llevaron la otra mitad.
Ya me calaron los huesos y ya mojaron el suelo.
Ya pensaron en irse,
y ya se fueron.
Ya ensuciaron el pasillo y ya me basta.
Ya me soñaron,
y ya tampoco.

Ya fui yo
y ya no más.

6.9.14

mare.



"me despedí de ti,
bajé a la calle,
puse el pie en una tierra en la que no existías,"

Benjamín Prado


"tengo lo que tengo,
debo lo que debo
y quiero lo que quiero" *


Saboreo la ciudad que ya no existe.
La busco en canciones, con el ánimo de un espía cansado, con las manos en los bolsillos y los pantalones llenos de agujeros.
Me duele en los dientes nuestra historia, la que no existe. Y me huelo con tu camisa, que ya no es blanca y ni siquiera es tuya (porque tú tampoco existes más).
Mastico tu segunda persona hasta convertirla en aire, y me quema la piel cuando te llevo conmigo y hago como que tu recuerdo no es un simple pretexto para alimentar a mi sistema límbico.

Mírate las manos;
hay estrellas muertas por todas partes.




La huída se convirtió en camino en el momento justo en el que dejé de perseguirme.

Y ahora sólo trato de entender

porqué

sigo corriendo.

23.7.14

Me voy sin Córdoba y sin Troilo. Me voy sin mensajes de madrugada, sin las fotografías ciertas y sin el salitre del Carnaval. Me voy sin glaciares y sin mi sacón nuevo. Me voy sin Belvedere, sin el tacón rozando la madera, sin la viola sin cuerdas. Me voy sabiendo todo el tiempo que se ha arremolinado en esta casa y con el que no jugué a tiempo.
Me voy sin que nuestra historia renaciese en su origen, me voy aprendiendo a no invocarte más.
Y me voy con trenzas, con choclos, con bombillas y termos. Me voy con todo lo que significó atravesar la sierra con la vida entre los dientes. Me voy con el baile, con el Pacífico, con la chicha. Me voy sabiéndome en una selva que es mi vida, en una sierra que es mi historia, en la playa infinita que es mi casa.
Me marcho sin que haya fin de fiesta y sin haber entendido aún cuáles son los límites entre los mapas que un día soñamos y los que nos vistieron después.
Me voy porque siempre me voy y porque mi maleta me extraña, porque el camino camina y hay un lugar allá adelante en el que podré entender todo lo de aquí atrás.
Me voy con el con y sin el sin, con todo lo que me hizo dudar y todo lo que me desenredaron los nudos.
A mi la vida y a mi el viento.
A mi la nostalgia y a mi los escalofríos.
Lo que no fue ocupa su espacio,
y está mi maleta llena de planos de todo lo que ha sido y todo lo que será.

8.7.14

Peino mi deseo sin saber de donde nace tan desvalido. Y acaricio el holograma que es mi cuerpo en otras retinas, que nunca es pequeño, que nunca cabe, que nunca tiene casa.
Desenredo la pasión sin llegar a entender de dónde salieron tantos espejos, y de qué color es el sabor que se te quedaba en la lengua después querer hacerme bien. Sólo a mi, y sólo por mi.
Explícame qué parte de todo lo que soy es la que no te causaba empeño. Explícame
por cuál de mis secciones
se despertaba tu pereza.
Explícame cómo se vive
ahora
con tanta piel insípida.

1.6.14

Afónica, gritando en cada parque, poniéndoles espuma en el pelo, pidiéndoles un beso que recuerde siempre. 
Atónita, bailando en todos los bares. Moviendo el culo, sintiendo cómo sus miradas recorren lugares en los que firmamos la paz. Prometiendo guerra. Y ya ves, enamorándome de sus perfiles cantando "Hotel California", de sus "no me jodas". Volviéndome loca por cada canción que era para mi, por el amanecer jodiéndonos una mañana que debía ser oscura. Temblando por los besos adolescentes de los portales, por las luces de la ciudad, por las manos que nos damos tímidamente. ¿Lo ves? No existen listones cuando se habla de dejarse la piel. No existen intensidades cuando hablamos de dejarnos caer.

Yo te quise, sí, y te quise más que a nadie. Igual que al resto.

Feliz, sin tatuajes; follándome a una vida que es para mi.

31.5.14


Andrés era mentira.
Era tan mentira como mis mensajes de madrugada y mis besos de la mañana. 
Y el sexo reposado y el sexo rebosado, y qué es recuerdo sino un espejo en el que mirarse. Y Andrés era mentira pero yo soy casi perfecta.

Pedro era mentira.
Era mentira igual que Oporto también lo era. Y Fela Kuti sonando en las paredes, y mis bragas debajo de la almohada, y la lluvia que nos calaba llegando a casa.
Él escribía jazz pero el jazz también era mentira, y el afrobeat, y el blues, y el rock. Pero yo no; yo soy aproximadamente perfecta.

David era mentira.
Pero su belleza no. Su belleza se clavaba como un puñal que te atraviesa sin sentir piedad. Y su coche cruzaba el verano y yo dejaba a mi pelo bailar libre sin querer preguntar verdad o no. Y David nunca pudo quererme aunque yo fuese prácticamente perfecta.

María era mentira.
Como el espejo en el baño, las promesas y los veranos; las cursilerías lícitas en cada adolescente. Era mentira correr de la mano, era mentira que todos le prefiriesen a ella. Las canciones arañaban mientras yo no sabía que era inconscientemente perfecta,
pero lo era.

Nano era mentira.
Y Gijón también lo era, y también Londres. Y las orejas frías, y los mapas y el ketchup y los perritos calientes. Sobre todo los perritos calientes. Aunque yo fuese espontáneamente perfecta, la playa de San Lorenzo no lo era, porque era mentira.

Seba era mentira.
Era mentira igual que lo de que el infinito era nuestro. Era una puta estafa igual que Barcelona ardiendo, el té ardiendo, mi sexo ardiendo. La cama era mentira mientras yo me sentía más perfecta que nunca.

Mi ansiedad es mentira.
Es mentira igual que mis pulmones sin aire, la luz del frigorífico en horario nocturno, mi madre llorando a escondidas. 

El amor es mentira.
Escribir sobre mi es mentira.
Mis pesadillas son mentira.

La nostalgia va a matarnos con la inercia de un tranvía. El consuelo adormece. Tatuarse pájaros en pleno vuelo es tan mentira como todo lo demás. Y yo sólo quiero alguien que me roce un poco, 
que me conmueva un poco, 
que me mienta un poco.

La mentira es perfecta, 
y la perfección es mentira.

29.5.14

Ahí afuera la gente se dispara, se daña, se aniquila, se escuece.

En Europa crece la extrema derecha,
siguen explotando Potosí,
prostituyendo la moralidad,
y ahora me aburren los poemas de amor.

He dejado de frecuentar cafeterías y vuelvo a los blogs que abandoné para no ser mapa en tus manos.
Guardo los rencores entre los huesos y últimamente no recuerdo quién de los dos saltó primero.

En Brasil miles de familias son desalojadas para dar brillo al Mundial,
el patriarcado pone los pies encima de la mesa de tus padres y pide la cena,
y yo me duermo en tus películas favoritas
y tarareo con cansancio el camino recorrido.

Coca-cola escupe balas sobre Colombia mientras escribe felicidad en nuestra televisión,
en Perú a los centros comerciales se les llama desarrollo,
yo he caminado por tu barrio en sueños y creo que huía de ti.

Llevo la pena metida por los pantalones que no uso,
recuerdo Los Andes y mis recuerdos son amarillos,
se me mojaron de lluvia los cuadernos de viaje porque en Bolivia sólo hay asfalto si pasa el Dakar.

Ya no me acuerdo de ti (ni de tus muertos).
Y todo esto no se parece a un poema ahora.

Me irrita la fragilidad, me espanta el pesimismo,
me cansa la autocomplacencia.

A veces la vida es tan terrenal que sabe a polvo.


Ahora soy feliz.
Y a veces me aburre.

22.4.14

Miraba la cascada mientras aquel niño me preguntaba

por qué no te bañas.

Tengo miedo.

Miedo de qué.

De no ver el fondo.

No hay nada al fondo.


Al fondo está mi cabeza.

Yo no necesito tanto el camino,
pero sí las piedras.
Tú eres sólo un pedazo de asfalto
y todo lo que no arde es tierra.
Tierra mojada, tierra de nadie.
Salen de mi los barcos, y algunos se estrellan. Soy los faros y los paseos marítimos. Y también a veces me convierto en montaña y me dejo erosionar.
Ya fui antes trinchera, y me espantó el ruido. Ya fui estación y me inundaron de desencuentros, y tormenta, y fui parque y fui infinito y miseria.
Pero ahora soy un puerto y de mi salen barcos. Y les guío porque soy faro pero algunos se estrellan.
Y desde lo alto de mi cumbre les veo salir de mi y decirme ya vuelvo, y les veo volver y también nunca más hacerlo.

(Y yo me quedo cerca del azul. Siempre).
Extrañarás la risa y ni siquiera lo sabrás. No sabrás qué es esa sensación extraña que te encoge el estómago, te quita el apetito, te deja cansado todo el día.
No podrás explicar, cuando ella te pregunte, qué es lo que no te deja dormir, te persigue en tus (pocos) sueños, te quita las ganas de viernes noche.
Extrañarás la risa, y ni siquiera podrás entenderlo.

18.3.13

27.2.13

"Y ahora

 yo sé lo que tengo que hacer;

conseguirme

otro par

de

zapatos." *

17.2.13

"sin sentir piedad"

8.2.13

Cantaba one night to be confused mientras el tiempo parecía ralentizarse hasta hacer su movimiento casi imperceptible. Cantaba susurrando y me contaba que no recordaba porqué se sabía esa canción, pero que un día la escuchó durante toda una noche. To call for hands of above. Como yo siempre hago, le contesté.
Bebí un poco más de té y metí los pies debajo de su manta. Simulé que miraba la pantalla del ordenador cuando en realidad sólo le escuchaba cantar. El resto era blanco; innecesario, y él no cantaba para mi pero sólo yo podía oírle.
De nuevo aquella belleza.
Si hubiese podido le hubiese dicho que esa es la vida que yo quería para mi, pero no me atreví.

Dicen que sus nostalgias no pueden traducirse a ningún otro idioma.
Como las mías.

9.1.13


Ibai Acevedo *

31.12.12

y de repente,

la belleza.

como un puñal.

25.12.12



absoluto, ta.

(Del lat. absolūtus).

1. adj. Independiente, ilimitado, que excluye cualquier relación.
2. adj. Dicho de un juicio, de una opinión, etc., o de la voluntad y sus manifestaciones: Terminante, decisivo, categórico.
3. adj. Entero, total, completo. Silencio, olvido absoluto
4. adj. Que existe por sí mismo, incondicionado. U. t. c. s. m. LO absoluto
5. adj. coloq. De genio imperioso o dominante.
6. adj. Fís. Dicho de una magnitud: Que se mide a partir de un valor cero que corresponde realmente a la ausencia de la magnitud en cuestión. Temperatura absoluta
7. adj. Gram. Dicho de un adjetivo numeral: cardinal.
8. adj. Quím. Dicho de una sustancia química líquida: Que no contiene agua ni impurezas.
9. f. Aserción general dicha en tono de seguridad y magisterio.
10. f. coloq. Mil. licencia absoluta.

en absoluto.
1. loc. adv. De una manera general, resuelta y terminante.
2. loc. adv. No, de ningún modo.
 V.



te llamaba absoluto y saboreabas mis locuciones. hablaba de la permanencia obviando la esterilización y descomposición del paso de los días.
y todo lo demás ardía en mis labios,
vacío e insatisfecho, 
con la pena de las últimas horas.

y el resto de tu cuerpo paseaba por mis cuadernos
con el hambre de kilómetros que olvidábamos,
con las prisas de senderos que nos atrevíamos a inventar.

la memoria es una puta.
las canciones son crueles.
y el invierno vibra ahora entre mis piernas, 
circunstancial y temporal.
insulso. 
colgándose de una mente en la que habitas, buscando con prisa algo que llevarse a la boca, 
asumiendo que lo que hay entre mis palabras y tu mirada es
tal vez sólo una vida, 
o la vida.
sólo un camino,
o el camino.
sólo un absoluto,
o lo absoluto.

24.12.12

Aquí nadie se divierte y por eso la música está tan alta. Y tú me preguntas qué hay de mi pero en realidad no quieres saberlo; te duele escuchar cómo mi vida se parece a tus sueños.
Dos años quizá no sean tanto. Y me hablas de tu mala memoria y además sientes el destrozo; y yo me pregunto en qué momento te volviste tan jodidamente mortal. 
Y mientras pides otra cerveza yo recuerdo cómo es cruzar una esquina y encontrarse de bruces con una ciudad que te espera. Pero tú no sabes de eso, porque te da miedo. Y hablamos de que nunca recuerdas dónde dejas el coche, las llaves, la cabeza. "Al menos no tendrás que esforzarte por olvidar nada que te dañe". Y tú ríes como si fuese un chiste, para sacudir de ti la parte de mi que te roza. Y ya no sé si siempre vi tu cobardía o es algo que te perdoné durante un tiempo. Y tú sabes lo mal que lo haces siempre pero tienes el escondite perfecto y se llama "no te entiendo". 
Y entonces bailo un poco y sé que piensas en lo fácil que sería. Pero aquí nadie se divierte, ni siquiera yo y ni siquiera tú. Y se nos acaban los temas fáciles de conversación y lo que hay más allá siempre fue ilusorio. Y yo no voy a competir más, porque tengo que cruzar un par de esquinas, y estoy cansada de las corrientes. Y porque tengo que salir ahí fuera, y ser valiente, y estar ilesa, y permanecer sedienta. 
Y tengo que vivir lo que tú crees que es para ti, pero que en realidad no sales a buscar. Y tengo que salir a ganar las batallas que olvidé mientras te desenredaba. Y también tengo que empezar a acordarme de la vida que lleva mi nombre.

Yo que puedo.

20.12.12


turnedo

3.12.12


“donde hay cenizas hubo un fuego, yo mataría por volver a arder”*


26.11.12




"my mind is a razorblade"

15.11.12

"Explícame cómo concilias el sueño."

Quiero a estas manos hambrientas lejos de la tormenta y el fuego.
Quiero un baile que recuerde que el estado de sitio ya ardió.

Quiero un cuerpo al que poder sostener la mirada.
Y quiero que vuestras madrugadas se vean interrumpidas por un recuerdo
que os ciegue,
que os haga bajar la cabeza,
que os recuerde que una vez os quemó el amor en la piel.

Que ese fantasma os acechará para siempre
y que, a veces,
tendrá mi voz.

Que no podáis conciliar el sueño.

Ninguna historia se merece tanto polvo.


11.11.12

"Cuando escuches el trueno me recordarás
Y tal vez pienses que amaba la tormenta...
El rayado del cielo se verá fuertemente carmesí
Y el corazón, como entonces, estará en el fuego.

Esto sucederá un día en Moscú
Cuando abandone la ciudad para siempre
Y me precipite hacia el puerto deseado
Dejando entre ustedes apenas mi sombra."



                                     Ana Ajmatova

30.10.12

Como un animal al borde de la inanición busco algo que llevarme a la boca. Algún pedazo que morder fuerte mientras el líquido de lo que fuimos se resbala simuladamente entre mis dedos.

Lo llamábamos amor porque la palabra infecto restaba poética a nuestra gran obra.

Durante cada mes gélido hice caso omiso a las responsabilidades que tenía conmigo misma; alejaba el juicio sobre lo incorrecto, dejaba en el aire las preguntas sobre la traición, abandonaba el debate de cuándo era necesario abandonar la lírica para enfrentarse a lo real.
Tenía el ansia de recuperar lo estático y me llevé por delante cualquier indicio de error. Lanzada a la vida, despedacé  y mastiqué cada trozo de  historia que me miraba a los ojos.

Daba igual si veneno, daba igual si maldad.

Más tarde empecé a recordar que algunas ciudades siempre tienen algo que mentir; pero por entonces ya era muy tarde. Tenía los pies en una tierra que empezaba a hacer raíces con mis propias palabras.
Cuando tus propios zapatos se sienten un origen en suelo firme siempre es mejor continuar descalzo y tener derecho a volar.

Por eso me quité la ropa que olía a invierno y olía a islas y abandoné un barco que nunca me aceptó. Y por eso volví a la vida de los bailes lentos, y dormí poco en habitaciones de hotel con vicio en las mesillas, y bajé de nuevo las persianas para que no descubrieran que esa persona no era realmente yo. Volví a hacer teatro en las butacas y no en escena, y volví a arroparme con algo más que mantas extrañas.

Y por eso ya no sé qué era el retorno; porque la velocidad sólo tiene una dirección y casi nunca te avisa de cuándo cambia de sentido.

Y no sólo eso. También aprendí algunas cosas.

Que el infinito es sólo una cortina extraña que nos deja calados.

Que no basta con dejarse el cuerpo y desafiar lo imposible.

Que la mentira no es el único arma que aniquila la utopía.

Es, también, el silencio
una manera de pudrir la verdad.

2.10.12

Siempre me quedo esperando el portazo. Inmóvil y torpe; pensando en la imagen en la que el disparo suena y los pájaros salen volando del árbol.
Cuándo es huida y cuándo camino. Cuándo traición y cuándo libertad.
Aprieto mi cuerpo y recuerdo el último orgasmo. Deslizo incómodamente palabras desubicadas y leo los finales que escriben por mi. Las manos llenas de miedo hacen apuestas sobre cuál será la piedra que me golpee más fuerte. A las cabezas que conocen mis pesadillas ya no les queda ni una parte de mi amor que llevarse a la boca.
Todo lo que amamos se convierte tarde o temprano en condena o en humo.
En medio de la tormenta casi consigo sentir rabia por las canciones que cambiaron su inocuidad por intensidad tóxica. Sonrío tristemente pensando en las paradojas que até a mi cama, y recorro nuevamente los mismos fotogramas, bajo el mismo acento, lamiendo cada segundo sin poder sentir nada.

La mujer que recordáis ya no existe,
la habéis matado.

Antes era la bala,
y luego me convertí en árbol.

Ahora voy a volver a ser el primer pájaro
que se asusta
y vuela.

A lo mejor para siempre.



21.9.12

13.9.12

Me arrepiento de haberme arrancado la piel, pero no de habérmela dejado. Habérmela dejado en los puentes, en las islas, en cada habitación sin nombre. En cada parque y en cada baile, en cada abrazo y en cada traición.
Todas las canciones hablan de destierro, o hablan de permanencia; todas hablan del sonido de las cosas al romperse o de cómo mantienen el vuelo; todas hablan de desamor o de hombres uniformados que aprietan el paso para hacer el amor a sus mujeres.
Me gusta así. Con toda esta noria. Con todo ese delirio.
Me arrepiento de haber escrito en mi frente la palabra culpa, pero no de haberme clavado dolores para después supurar quietud.
Yo os quise de arriba a abajo, y eso es algo que ya sabíais. Con la precisión de un impaciente que no espera, con la pasión de un enfermo. Y con los restos que quedaron me hice un amor a medida, y ahora me quiero de este a oeste, con determinación y alevosía.
Me asusta así. Con toda esa evidencia. Con toda esa rabia.
Me arrepiento de haber permanecido estática pero no de haberme detenido delante de las playas. 
Traté de enmudecer para registrar cada sensación en mi; la mitad siempre se abandona y la otra pierde el color. Tus dedos en otros caminos siempre es algo que escama y algo que arde; mi mirada en otros mundos nunca mesura ni se malvende.
Me sucede así. Con estas tempestades ocupando mi garganta, con estas intenciones cargadas de paraísos, con este pulso que ni acata ni arrincona, 
ni se doblega ni se permite,
ni camina recto, ni consiente parar a respirar.

23.8.12



no me escucho pero sé que respiro.
no suena música pero sé que bailo.
y todo en un mar de sal, en un alivio de incendio, en una habitación con vistas a todo.
Cuando os marchéis recordad mi nombre y mis sueños. Cuando os marchéis olvidad todo lo demás; lo que habló de mi pero nunca fue mío.

14.8.12

Los bares no entienden de tristezas serenas, y esta calle inútil y peligrosa insiste en que se rompan todos los vasos, y jamás podrás salvarte de algo que no entiendes.
Ya sé que soy yo la que dibujo los mapas que rajo, la dueña de las piedras que rompen mis cristales, la que dibujó el mar en un papel que luego ardió. Pero no es mentira que las huidas empapen mis suelas, aún así; que el deseo moje mis dedos, que piense en ti con la boca abierta y me sepa a dulce. Y no hay páginas que pasar en libros que te negaste a escribir; y ya es tarde y ahora no recuerdas nada con exactitud. Sólo esa sensación que por mucho que corras no logras dejar atrás.
Es mi propia sensibilidad la que me está arrollando, y es el verano y no el amor el que se clava. Y no importa lo lejos que me vaya ni los días que permanezca a salvo; este lugar siempre me besa en la frente y me clava en la espalda lo que no supe terminar.
Es imposible salir de aquí porque no hay puertas, sólo aire. Y el río cruza el calor como tu nombre cruza mi día. Es imposible huir de un punto de partida.

La ciudad es una nube tóxica que se mete hasta la cocina y hace que hasta lo más dulce pierda el olor.

26.7.12

"Qué lastima que contra mi
sólo tengas tu belleza"

Guille  *


Me habla de intelectos mientras me mira las tetas. Sube la voz cuando me alejo y me persigue, dando vueltas, por el mismo bar. Gira la cara cuando se nos cruza un asunto serio, recuerda el río pero asegura haberlo olvidado todo.
Piensa en sexo pero dice verano, quiere decir "¿vamos?" pero articula un "me fumo otro". Pone cara de miedo pero habla de lo que está por venir. Sabe que es cobardía pero aprieta los puños y sube la cabeza. Y, como siempre, también sabe toda la verdad, pero una vez más trata de pisar terreno enemigo y salir ileso.
Habla de lo cautivador cuando le arrincono, escapa del sonido de su propio verbo cuando miro hacia otro lado. Le asusta el eco de sí mismo, y también el mío. Y no menciona que mi locura es bella cuando sabe que sé que él también ha soñado con caminos.
Y yo que le estudié durante tanto, y tanto, en lugar de acabarme la cerveza y levantar la manta para romper sus coartadas; en lugar de salir de ahí como ideé durante cada invierno; en lugar de asumir que alguien con tantos dientes siempre morderá mi mano, le regalo un "te entiendo" cuando lo que pienso exactamente es 


"tus muertos".

23.7.12

Esta calma extraña significa que el pasado no puede pasar, que las fronteras son firmes, que esta vez no es mi cabeza la que sella las rendijas. Este silencio de pájaros y aire es la resaca de tanto ruido y tanta rabia. 
No sabéis cómo llegar; se os está olvidando porqué me buscáis.
Se os está olvidando todo.
Este no lugar no me ayuda a construirme, pero no derriba ningún muro. Me da tiempo. Me seca la ropa mientras pone en evidencia que soy yo misma la que alimenta a mis fantasmas. Me salva un rato.
Esta cama es la primera cama no ideada para el deseo, esta carretera no llega a ningún sitio. Este campo infinito jamás podría arder. Este pueblo no tiene normas, y el destierro ha sido cosa mía, y la culpa me señala con mis propias manos pero no me provoca nada.
Aquí las paredes también sueñan, y las estrellas llueven y el cielo no llora pero a veces vuelve triste. Los árboles susurran y es el único idioma que entiendo y quiero entender. Y atravieso los campos porque sé que es lo que no volverá a llevarme lejos de mi misma, y borro las huellas porque no pretendo que retengáis mi nombre y lo cubráis de polvo. 
No estoy curada pero estoy durmiendo durante todo un verano. 
Vuestras heridas se llenan de sol aquí; se confunden con el resto de piel. No recuerdo cómo dolíais, y tampoco olvido porqué voy a tener que irme durante toda mi vida.
Hasta aquí no llegan las postales y las únicas certezas son las que prometen futuras huidas. 
No tenéis nada para mi. Estoy a salvo.
Este vergel repleto no ciega pero tampoco respira. También tiene un precio; como vosotros. Me ha quitado la voz y por eso no os estoy gritando, sólo me deja mirar y por eso os doy la espalda. 
Un día voy a irme. De aquí y de todos sitios. He encontrado un paraíso y voy a abandonarlo como a todos los demás.
Lo cubriré de sangre, haré las maletas deprisa, volveré para pediros las reglas de vuestro próximo juego. Le dejaré en silencio y guardaré para mi toda la velocidad.
Prefiero mi palabra, mi nostalgia, y también mi mala suerte.

Sólo algunos malditos o buenaventurados nacieron para tanta calma.

16.7.12





such a lovely place



28.6.12

Lo entiendo. Nadie nos dijo cómo hacerlo. Nadie nos dio manuales, ni claves, ni siquiera consejos breves. No nos explicaron cómo vivir sin cortar cabezas a nuestro paso.
Sin embargo sí nos dieron otra cosa que se podía usar como moneda de cambio. Nos dieron cualidades para poder sentir en nuestra piel el fuego ajeno, para poder pensar en nuestra familia ante las catástrofes. Nos dieron un mapa con cada una de nuestras debilidades básicas. Las de todos.
Descubro con sorpresa, aún así, cómo miráis para otro lado y seguís con vuestra canción.
Observo desencantada cómo construis murallas a vuestro alrededor para justificar que no pudisteis llegar a tiempo.
Asisto casi ajena a la muerte de todas las oportunidades que estáis quemando sólo por no enfrentaros a la posible pared del vacío.
Sois unos cobardes.
Y me dais asco.
Sólo os merecéis mis bostezos.
Y yo me habré muerto, entregada, más de cien mil veces. Pero vosotros no podríais jamás demostrar que tenéis un corazón que late.

No a mi.
No a vosotros.

26.6.12

"molt lluny d’aquí, a l’altra banda del món"